La personalidad es como la huella dactilar que nos define y nos diferencia del resto. Cada uno tiene la suya.

Llamamos personalidad a todo el conjunto  de características psíquicas de una persona. La organización interior de su sistema mental, que incluyen el patrón de actitudes, de pensamientos, sentimientos y el repertorio conductual que determina que los individuos actúen de manera diferente ante una determinada circunstancia. Además ese patrón  suele ser persistente y estable a lo largo del tiempo.

¿Cómo se construye la personalidad?

Esta organización del sistema mental se construye desde que nacemos hasta el día de hoy. Cada persona llega con un temperamento o una reactividad fisiológica, que se ve influenciada en gran medida con las primeras relaciones de los cuidadores principales y las experiencias de los primeros años. Esto va dando forma al carácter que según muchos estudios de psicología evolutiva, dicen que forja en los primeros 5 años de vida. A partir de ahí, junto al temperamento, el carácter, las primeras relaciones, y las diferentes experiencias acumuladas a los largo de la vida, se va construyendo la personalidad.

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El objetivo de cualquier modelo de personalidad es desenvolverse de forma saludable y eficiente en el entorno. Cuando la forma de ser de una persona, más que ayudarla, la genera dificultades a la hora de relacionarse con el resto de personas, o esa forma de ser entraña dificultades a la hora de manejar ciertas circunstancias, de forma que dificultan vida normal, es muy posible que estemos ante un trastorno de personalidad. En terapia investigamos cómo se forjado esa  personalidad, sus puntos fuerte y sus puntos flojos. Estudiamos la forma en que han quedado grabadas en el cerebro experiencias del pasado que puedan estar en el origen de las dificultades. La terapia psicológica se basa en nuestra capacidad de aprendizaje constante. Siempre podemos aprender otras formas de relación más saludables, con uno mismo y con el entorno. Para ello contamos con herramientas muy potentes como el EMDR.