Un trastorno afectivo es una forma de depresión que aparece en el ser humano en determinados momentos. Se trata de un trastorno en el estado de ánimo, que puede ser transitorio o permanente, y que incluye sentimientos de abatimiento e infelicidad, que provoca una dificultad o incapacidad para disfrutar de los acontecimientos de la vida. En ocasiones, puede venir acompañado de ansiedad.

Según diversos estudios de psicología, los trastornos afectivos suelen estar provocados  por diversas causas. Un ejemplo de la variedad de elementos que generan este problema es el clima. El calor, el frío, el viento o la luz influyen de manera directa en el comportamiento de las personas y pueden aparecer episodios de trastornos afectivos. En cualquier caso, el origen es multifactorial, y los efectos pueden ir desde el bajo estado de ánimo, hasta los sentimientos de desesperanza. Todo ello puede conllevar importantes consecuencias en el ámbito social, laboral y personal.

trastornos afectivos Ana Lucas PsicologaMadrid.info

Trastornos más comunes

Los trastornos del estado de ánimo más comunes son la distimia, la depresión, los trastornos adaptativos o el trastorno bipolar. El paciente, en estos casos, nota sensación de poca energía, cambios en el ciclo del sueño, sensación de tristeza o irritabilidad, cambios en la alimentación, dificultad para concentrarse, pérdida de la apetencia de actividades sociales, etc. Todos estos síntomas hacen que las personas afectadas por un trastorno afectivo se vean incapaces de disfrutar de  actividades que antes realizaban con poco esfuerzo y reportaban satisfacción. La persona se siente sin ánimo ni motivación para disfrutar de la vida.

Gracias a los tratamientos combinados de psiquiatría y psicología, un trastorno afectivo puede tratarse hasta que los síntomas remitan. A veces, lo más complicado es que la persona lleva mucho tiempo con depresión o bajo estado de ánimo. En esos casos, llegan a pensar que “no tienen solución”. Un buen tratamiento farmacológico puede reducir el malestar, aumentar la energía y el tono vital en pocas semanas. Una terapia adecuada hará el resto. En nuestro gabinete de psicología en Madrid tratamos la depresión en tres fases. El primer objetivo es recuperar el tono vital y habitual de la persona, de manera que sea capaz de afrontar la cotidianidad de cada día. En la segunda fase del tratamiento, el profesional de psicología se encarga de identificar el origen y mantenimiento de ese bajo estado de ánimo.  Por último, la tercera fase  apuntalaremos las fortalezas personales que le permitan al paciente llevar una vida feliz y plena.