Para entender qué es la inteligencia emocional, primero vamos a definir qué son las emociones. Las emociones son sensaciones físicas a las que les hemos puesto un nombre. Hay cinco emociones primarias o básicas, que las tenemos todos los seres humanos, están codificadas en el ADN y cada una cumple una función que tiene que ver con la supervivencia.

  1. Asco: sensación de repulsión, de evitación, nos aleja del objeto. Nos protege de elementos poco saludables.
  2. Miedo: sensación de estar alerta, de buscar ayuda o un lugar seguro. Nos protege de algo potencialmente peligroso.
  3. Furia: sensación de activación y fuerza. Nos prepara para luchar contra algo que nos ha hecho daño o nos ha afectado de forma negativa.
  4. Tristeza: sensación de estar parados, pasivos. Nos para para procesar el dolor de una pérdida y a veces, nos mueve a buscar compañía para pasar ese dolor.
  5. Alegría: pueden ser sensaciones de tranquilidad y/o activación agradables. Nos lleva a compartir esa sensación con el resto de personas.

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Inteligencia emocional en emociones secundarias

Las emociones secundarias o sociales son muchas más, y cada cultura puede tener un “paquete de sensaciones” y formas de expresión diferentes para la misma emoción. El objetivo que cumplen estas emociones secundarias o aprendidas, es regular la convivencia en sociedad. Cada país o cultura, en base a la historia y los valores que imperen es esa sociedad, puede promover más un tipo de emociones u otras. También el significado de las emociones evoluciona con el tiempo, según evoluciona esa sociedad.

Algunas emociones sociales son: el orgullo, la vergüenza, los celos, la culpa, la envidia, el enamoramiento, la empatía, y muchas más. Nuestros primeros contactos con este universo de sensaciones, empieza en la etapa de Educación infantil y primaria, con nuestras primeras relaciones sociales.

Desde que nacemos y sobre todos en estos primeros años, la educación emocional recibida en el entorno familiar, será clave para afrontar y generar una base segura para un desarrollo saludable. La educación adecuada será la base para que el niño sea capaz identificar qué siente, de regular esas emociones y que sea capaz de actuar en consecuencia, de una forma socialmente aceptable, con el fin lograr sus objetivos o cubrir sus necesidades.

Definición de inteligencia emocional

El término Inteligencia Emocional se refiere a la capacidad que tiene una persona de sentir, entender, regular y expresar de manera equilibrada las emociones que siente. La capacidad de empatizar y entender las emociones de los demás. Y utilizar esa información para procesar las diferentes situaciones y guiar el comportamiento de la persona.

Para entenderlo de una forma sencilla, la inteligencia emocional es la habilidad para gestionar nuestras emociones y las de los demás. Si, por ejemplo, una persona se enfada o se irrita con facilidad, se pone triste con frecuencia o no es capaz de controlar sus impulsos, es una persona con una mala inteligencia emocional. Sin embargo, por el contrario, si un individuo es capaz de pensar antes de actuar, se conoce a sí mismo, expresa sus pensamientos de forma adecuada, pero sin influir negativamente en los que le rodean y controla sus impulsos, estaremos ante una persona con muy buena inteligencia emocional.

Aunque el término inteligencia emocional esté de moda hoy día, los orígenes datan de 1920. En Psicología, se nombra al mentor y precursor de la inteligencia emocional a Edward Thorndike, quien definió el término como “la habilidad para comprender y dirigir a los hombres y mujeres, muchachos y muchachas, y actuar sabiamente en las relaciones humanas”.

Y es desde 1995, con la publicación del libro “Inteligencia Emocional” de Daniel Goleman, con la publicación de su libro “Inteligencia emocional” en 1995, cuando la relevancia de las emociones y la buena gestión de las mismas dio lugar a múltiples estudios, artículos, programas educativos y cursos de formación para empresas. El éxito de la última película de Pixar Del Revés así lo demuestra.

Porqué hay tanta formación en Inteligencia Emocional? Porque en general, la cultura y la sociedad nos han enseñado a sentir un tipo de emociones y a tapar otro tipo de emociones, por ejemplo, el enfado, porque enfadarse está mal visto socialmente. Al final la persona se hace un lio y desconecta a de esas sensaciones desagradables porque no sabe qué hacer con ellas, o se siente sobrepasado por la intensidad de las sensaciones.

En nuestro centro de psicología en Madrid te enseñamos a conectar, entender y aprender a regular las emociones, de forma saludable.