Olvídate de la báscula en verano

Publicado por:

NO TE PREOCUPES POR LA BÁSCULA EN VERANO

Tengo un amigo al que le encanta el mes junio. Suele decir que Junio es el viernes de los meses porque  tienes todo el verano por delante, todo son planes maravillosos, días largos, las primeras noches en manga corta del curso…  No es extraño que sea el mismo amigo al que le he escuchado decir muchas veces que el mejor momento del amor es cuando subes las escaleras. Si aplicáramos esa filosofía a la lucha contra los kilos de más, podríamos sacar unas cuantas conclusiones.

 

  • Si te portas bien toda la semana, comes sano, en cantidades razonables, de forma variada y además introduces en tu rutina de lunes a viernes cinco horas de ejercicio moderado, te puedes permitir salirte de la ortodoxia alimentaria durante el fin de semana. Sin complejos, eres un crack.
  • Si escalamos el ejemplo al resto del año, podríamos decir que si durante 11 meses has seguido ese esquema, no has cometido grandes excesos, te has mantenido a raya durante la semana y has pecado algo durante los fines de semana, tienes la bendición de la Organización Mundial de Salud, y lo que es más importante, del sentido común, para olvidarte durante un mes de tu maravillosa relación con la báscula durante las vacaciones.

 

Es lo que llamamos los psicólogos un refuerzo positivo. Todos deberíamos dedicarnos un minuto a celebrar lo bueno, a centrarnos en lo que nos sale bien, en aquello de lo que estamos orgullosos. Se trata de un combustible esencial para seguir adelante con los esfuerzos cotidianos. Es muy importante la gestión del refuerzo positivo.  Todos sabemos que estar es nuestro peso ideal es cuestión de hábitos alimentarios, de rutinas saludables y de gestión estratégica. Todo eso significa no solo esfuerzo, sino constancia a largo plazo, algo que para muchas personas es inalcanzable. Y ahí es donde surgen los problemas. A todos nos cuesta poco tener un brazo levantado un minuto pero es imposible tenerlo levantado dos horas. Con los esfuerzos pasa lo mismo. Es difícil mantener un esfuerzo durante mucho tiempo. Y el algoritmo al alcance de todos para saber cuánto tiempo debería durar nuestro esfuerzo para llegar a nuestro peso ideal lo sabemos perfectamente: no es mayor de cuatro kilos al mes, un kilo a la semana. Ese sería un ritmo seguro, sin grandes complicaciones.

Sin embargo si te encanta el dulce y no sabes resistirte a él,  o te has acostumbrado a calmar tu ansiedad con la comida,  tus necesidades de esfuerzo para mantener un peso ideal puede que sean, simplemente, inasumibles. Pero también en estas situaciones podemos ayudar los psicólogos acompañando a nuestros pacientes en el camino hacia la creación de herramientas propias para tener éxito en esta lucha. Por supuesto tenemos primero que ayudar a identificar a las personas con sobrepeso cómo es su relación con la comida. Estableceremos objetivos a corto, medio y largo plazo. «Divide y vencerás», o «partido a partido» para los que le guste el fútbol. Si te planteas todas las metas de golpe te cansas antes de empezar. Lo más recomendable para asumir este tipo de esfuerzos es empezar por descartar problemas médicos que necesitan otro enfoque y nos centraremos en la gestión del proyecto vital que necesita la persona: tener un peso saludable.

Y en ese proceso hay un elemento fundamental que es entender nuestra relación con la comida y comprender los mecanismos que nos llevan a utilizar la comida como regulador emocional. Vivimos en una sociedad que no lo pone nada fácil. Nuestros hábitos de socialización están directamente ligados a la comida y no siempre comida saludable. Quedamos con los amigos a tomar el aperitivo, a comer, a cenar o a tomar una copa bastante más menudo que a dar un paseo. Celebramos los cumpleaños con tartas, las reuniones familiares con paellas, las de amigos con barbacoas, los éxitos con cava, y las apuestas con cerveza y pincho de tortilla. Generar un arsenal alternativo para enfrentarse a esas situaciones es tan aconsejable como complicado.

Pero volvamos al principio, acordémonos de que estamos proponiendo cinco días de esfuerzo y dos de recompensa para cada semana, y once meses de constancia para disfrutar de un verano en el que podamos perder de vista ese pequeño electrodoméstico que nos cuenta en kilogramos cómo nos estamos portando.

¿Qué te ha parecido? Déjanos tu valoración:


[Total:0    Promedio:0/5]

0
Avatar

Sobre el autor:

Soy Ana Lucas, psicóloga con años de experiencia profesional en Madrid. Estoy especializada en el tratamiento de trastornos de ansiedad, afectivos y de la conducta alimentaria. Mi enfoque terapéutico es el EMDR y la terapia Cognitivo-Conductual. A lo largo de estos años he aprendido que la regulación emocional es la clave para la salud mental. A nivel personal, me implico al máximo para entender, comprender y ayudar a las personas que realizan terapia conmigo. Si necesitas ayuda, contacta conmigo para concertar una cita.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.